Amar incondicionalmente

 

El amor incondicional es una acción más que un sentimiento, la acción de querer el bien de todos los seres vivos y de todo lo que nos rodea, sin importar las consecuencias ni las decepciones.

El amor incondicional no conoce frontera, no es crítico. Cuando se ama incondicionalmente, el perdón no es necesario pues en este tipo de amor no existe la ofensa. El amor incondicional no es un amor ciego es un amor de ojos bien abiertos.

Llegar al amor incondicional no es fácil, hace falta un  aprendizaje, una práctica constante y el tener en cuenta las siguientes premisas lo facilita:

Amarse incondicionalmente. Todo empieza por uno mismo. Amarse a pesar de los defectos. Aceptar, reconocer, comprender y perdonar las propias imperfecciones, características de todos los seres humanos.

Aprender a perdonar.  Considerar que sólo es el ego el que se ofende, no el  verdadero ser que somos.

Cada persona tiene su medida y su forma de amar. Sólo si consideramos que algo es un acto de amor, lo es.

El amor incondicional no para el sufrimiento de la vida. El amor incondicional no evitará el sufrimiento pero será un apoyo para poder superarlo y aprehender de la vida.

El amor incondicional apoya las decisiones de vida de la otra persona. Esto no significa no tener opinión propia sino respetar el camino del otro.

Nadie es perfecto y el amor comporta la aceptación.

 

 

Meditación en Amor Incondicional

Al prender un fuego, si la madera está mojada, con sólo un fósforo no lograremos nada.  Se inicia prendiendo trozos de papel, pequeños pedazos de madera, luego pedazos más grandes y luego hasta madera mojada se encenderá.  Por lo tanto, en la meditación, debemos iniciar con algo pequeño, con algo fácil para iniciar nuestro fuego.

Imagino una mascota, en un perro o un gato (o el animal que nos guste), el cual nos genera sentimientos de amor, de protección.

Pensar en un perrito hambriento, abandonado, con miedo de otros perros, solo.  Lo veo y me doy cuenta que si yo no lo cuido, nadie lo hará y morirá, no será capaz de creer en nadie.  Imagino extendiendo mi mano y tocando al cachorro y, poco a poco, lo voy atrayendo hacia mí, hacia mi pecho, mientras le susurro “perrito, tienes un amigo, alguien que te va a cuidar, que va a estar cerca a ti”.

Empiezo a sentir amor, Amor Incondicional, es una sensación en mi pecho cálida, amable. Eso es el papel.

Luego reemplazo esta imagen por la de mi mejor amigo, alguien a quien puedo amar fácilmente. “Somos amigos porque…” y le expreso las razones.  “Si necesitas algo, cuenta conmigo”.

Se genera más amor, más Amor Incondicional, más compasión.  Estos son los pedazos de madera.

Luego continuamos con diferentes personas, con nuestros hermanos, nuestros padres, nuestros amigos, con la gente a nuestro alrededor, sabiendo que todos ellos tienen diferentes dificultades y problemas. Continúo con la gente en el mundo, les trasmito toda mi energía y mi amor y sentiré como se va prendiendo como un fuego.  Sigo con la gente que creo que no me quiere, mi exjefe, mis enemigos.

Por último yo, la persona con la que he vivido toda la vida, tengo toda la historia, no me puedo escapar de mí.  Aunque decimos lo contrario, no nos amamos a nosotros mismos lo suficiente.  Me doy amor, perdón, amabilidad, energía sanadora del Amor Incondicional.  Que yo sea feliz, que esté bien, libre de sufrimiento, libre de todas mis faltas. Me doy paz.

Ajahn Brahmavamso

Te sorprenderá cuánto crece.

Cuando tienes el fuego del Amor Incondicional adentro puede amar a cualquiera y puede desearles lo mejor.

Cualquier sentimiento de enfermedad, de venganza, desaparece.

Imagen: George Tooker

Mamen Lucas

Ona Daurada

 

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