Cultivar la paciencia

 

El tiempo tiene muchos sentidos. Además del tiempo cronológico, el tiempo es una vivencia interior. Es curioso lo que decimos a veces: “Voy a matar el tiempo”, cuando es el tiempo el que nos mata.

A menudo nos apresuramos de un lado para otro, con un sentimiento de premura, pero no hacemos nada o lo que hacemos es insustancial e innecesario; otras veces sentimos como si siempre se nos echara el tiempo encima y padecemos en nuestro espíritu una difusa sensación de urgencia que nos desasosiega.

Tomarse tiempo para reflexionar, hacer o no hacer, sentir, relacionarse y abstraerse es sumamente integrador y fuente de equilibrio psíquico.

Todo tiene su tiempo y requiere su tiempo. Cuando todo se hace deprisa, aunque, curiosamente, no se tenga prisa, nada se aprecia en su exacto momento, y a nada se le concede  el relieve necesario.

Se requiere un poco de paciencia para deleitar cada momento de la vida y obtener de él un aprendizaje.

 

 

Cómo cultivar la paciencia

  • Ejercítate en dar un poco más de tiempo a aquello que estás llevando a cabo, esmerándote en su realización.
  • Aplica la atención consciente a la situación que vivas, ya sea preparar un café, abrazar a una persona querida, pasear,…
  • Practica unos minutos diarios el arte de la detención o meditación, para aprender a establecerte en ti mismo. No olvides que la palabra “sosiego” en su raíz significa “sentarse” y “asentarse”; pues bien siéntate para asentarte, en calma y pacientemente.
  • Desarrolla una comprensión más clara y profunda de las cosas, lo que te permitirá entender cuánta impaciencia nos crean a menudo los hechos más insustanciales y cuán innecesariamente nos alteran.
  • Cultiva la diligencia desde la paciencia, no confundiendo la acción con la agitación.
  • Trata de conectar con lo que sucede en cada momento y valora el proceso de las cosas. No te dejes obsesionar únicamente por los resultados, ni ansiarlos con impaciencia hasta el punto de no apreciar la obra en sí misma, para valorar sólo sus frutos.

“Apresurémosnos lentamente”

Milepa

Fuente: Ramiro A. Calle

Imagen: Nguyen Trung

Núria Batlle

Ona Daurada

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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