Hay arrugas bellas

 

Podemos admitir que en el vestir la arruga es bella pero nos cuesta aceptar que las arrugas de la cara también pueden serlo, sin embargo, a partir de cierta edad un rostro sin arrugas resulta inexpresivo y frío, como si le faltara vida.

Las arrugas de la cara dibujan el mapa de nuestra vida, nos cuentan si hemos sabido llevarla bien o si la vivimos de forma triste o amargada.

Tenemos cuarenta y tres músculos en la cara que activamos o no, según lo que percibimos, lo que pensamos o lo que sentimos. Tenemos expresiones y hacemos gestos a veces imperceptibles pero que al repetirlos con frecuencia van creando pequeños surcos en nuestra piel. Se puede decir que cada músculo corresponde a un sentimiento.

 

 

El paso del tiempo

Las facciones de una persona no indican necesariamente cómo es esta persona en la actualidad, sino que reflejan su pasado, esto es debido a que el mundo mental, la manera de pensar, cambia con mucha más rapidez que el mundo de la materia.

La materia más densa en nuestro rostro son los huesos, en consecuencia será lo que más tarde en manifestar una modificación ante los cambios psíquicos; por el contrario los músculos modifican el rostro de una forma más rápida y perceptible.

 

Los músculos de la alegría

Cuando se ha reaccionado bien a los retos de la vida el sentimiento de alegría se manifiesta por una elevación de los orificios transversales, a los músculos que producen este efecto se les llama “músculos de la alegría” y son:

El dilatador nasal. Cuando algo nos gusta tendemos a olerlo, los orificios nasales deben estar abiertos para que entre la vida. Su activación indica deseo, placer, participación en el gozo. Forma el surco entre la nariz y las mejillas.

El risorio. Expresa satisfacción, la alegría de actuar. Al reír la boca se alarga generando pequeñas arrugas en la comisura de los labios.

El gran cigomático. Traduce la alegría del sentimiento y separa la mejilla del palium.

El buccinador. Muestra el placer de la sensación y eleva las comisuras de los labios.

El pretarsal. Manifiesta la alegría de vivir, el entusiasmo. Genera una pequeña arruga debajo de los ojos.

 

Las buenas arrugas

Las arrugas de la frente o líneas intelectuales frontales (7 en figura A) deben estar ligadas y onduladas, su número debe ser de cuatro a seis, dependiendo de lo alta que sea la frente y que la última no toque el cuero cabelludo. Debe haber un espacio liso que corresponde a la mente abstracta. Una frente así, indica un buen dialogo entre el hemisferio derecho y el izquierdo, nos habla de un pensamiento completo. Si las líneas son profundas indican una gran concentración, seguida de la correspondiente relajación, esta alternancia forma parte de un buen trabajo intelectual.

Si las líneas intelectuales están liadas es síntoma de que la persona no está bien formada a nivel mental.

Las personas que no viven los problemas y se inhiben de ellos muestran una frente lisa, sin arrugas.

Pequeñas arrugas entre el extremo exterior de la ceja y la sien (4 en figura B) nos hablan de franqueza, lealtad y de saber asimilar bien las experiencias.

Líneas verticales a los dos lados de la frente (5 en figura B) ponen de manifiesto una buena conexión entre la mente abstracta y la mente concreta, indican sabiduría y saber expresarse bien.

Los surcos interciliares, (2 en figura B) las arrugas entre las cejas, deben ser dos pliegues verticales simétricos separados aproximadamente un centímetro, si es así, la persona posee una buena disciplina mental y busca la verdad, es un indicador de cómo la persona se concentra. Muchas arrugas entre las cejas marcan mucha tendencia a la preocupación y una forma complicada de pensar. Una única línea vertical y profunda en el entrecejo indica propensión a la fijación y a la obsesión.

La línea horizontal en el entrecejo (3 en figura B) debe llegar de un lado a otro de la nariz y demuestra perseverancia y paciencia.

Las arrugas encima del parpado, (6 en figura A) hablan de personas que busca lo bueno en el caos.

Patas de gallo, (5 en figura A) aparecen con la edad, indican que la persona se toma la vida alegremente, si son muchas son síntomas de reír sin ganas.

Pequeñas arrugas verticales delante de las orejas (9 en figura B) señalan la sabiduría de la persona en el saber escuchar, memorizar. Son personas selectivas y atentas.

Línea debajo de la boca, (11 en figura A) sino es muy marcada habla de una persona satisfecha de si misma.

Barbilla partida o con hoyuelos  (10 en figura A) denotan personas con propensión al intercambio afectivo positivo, amabilidad, gentileza. En el campo del “saber hacer” llevan un buen trabajo hecho.

Cualquiera mayor de 40 años es responsable de su rostro.

Abraham Lincoln

Fuente: Eva Monferrer

Mamen Lucas

Ona Daurada

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *