Caminar con conciencia

 

Normalmente cuando caminamos lo hacemos de forma mecánica, con nuestra mente ocupada en cualquier cosa menos en lo que estamos haciendo. Planeamos, calculamos, nos preocupamos y a veces no nos damos cuenta ni por donde caminamos.

¿Sabes qué al caminar puedes elevar tu nivel de conciencia?

Puedes hacerlo, viviendo la experiencia de caminar siendo consciente de tu cuerpo y de todos los pensamientos, sensaciones y emociones.

Este “estar consciente” de tu cuerpo y mente puede ayudar a relajarte, y a calmar y despejar tu mente.

 

 

Te proponemos un ejercicio para ser más consciente

Elige un lugar para caminar.

Camina por un lugar que te guste, un parque, el campo, la playa o por tu ciudad siempre que sea una zona tranquila, apacible y con poco tráfico. Evita las zonas empinadas o los lugares donde tienes que detenerte much

Camina de forma lenta, pausada y armónica.

Conserva un paso regular, deliberadamente un poco más largo de lo habitual pero que sea cómodo y natural. Deja que tus brazos y manos se muevan libremente mientras camina.

Concéntrate en lo que estás haciendo.

Trata que tus movimientos sean perfectos, cómo si estuvieras haciendo un casting para una importante película.

Mira hacia delante sin fijar la vista en nada especial.

Mantente erguido, con  una expresión facial de calma y placidez.

Respira con normalidad.

Y de vez en cuando respira profundamente, para sentir el flujo del aire en tu cuerpo. Fíjate en cómo entra el aire en tu abdomen y en tus pulmones y en cómo lo expulsas, síguele en su recorrido. 

Sé consciente de tu cuerpo.

Desde los pies hasta la cara. ¿Cómo sientes tus pies al tocar el suelo?

¿Qué tipo de sensaciones experimentas en tu cuerpo? ¿Cómo varía cada parte de tu cuerpo cada vez que das un paso? Siente el balanceo de tus hombros y tus brazos.

Sé consciente de tus sentimientos.

Date cuenta de los sentimientos que aparecen relacionados con tu cuerpo y relacionados con lo que escuchas y ves mientras caminas. Sentimientos de dolor, placer, gusto, disgusto, comodidad, incomodidad, o sentimientos neutros. Acepta cualquier cosa que sientas.

Fíjate en los sonidos que escuchas, en si es agradable el ambiente que te rodea.

¿Alguna parte de tu cuerpo está incómoda o dolorida mientras caminas?

Sé consciente de tu estado mental y emocional.

Esto dependerá de lo que ocurre en tu vida en ese momento o del tipo de día que hayas tenido. Sólo toma conciencia de cómo te sientes. Conserva los pensamientos y emociones positivas y elimina los pensamientos y emociones negativas.

Disfruta el momento

Céntrate en el viaje, no en el lugar de destino. Vive en el momento, no en el pasado o el futuro. Si tu mente divaga, déjala. Observa cómo pasan dichos pensamientos y deja que tu mente vuelva al presente. Camina solo por caminar y sin un objetivo principal en mente, caminar es un fin en sí mismo.

Hazlo como mínimo durante cinco minutos.

Repítelo las veces que creas conveniente hasta que el acto de caminar lo sientas como un “desplazamiento flotante”.

Uno de los aspectos más interesantes de realizar este ejercicio reside en que no se precisa de tiempo extra para hacerlo.

Recuerda que estás caminando para conectar tu cuerpo y mente, además de hacer un buen ejercicio. 

La mente puede ir en mil direcciones.
Pero sobre esta hermosa senda, camino en paz.
A cada paso, un suave viento sopla.
A cada paso, se abre una flor. 

La paz está en cada paso.
El brillante sol rojo es mi corazón.
Cada flor sonríe conmigo.
Cuan verde y fresco todo lo que crece.
Qué fresco sopla el viento.
La paz es cada paso.

Thich Nhat Hanh

Imagen: An Jung Hwan

Mamen Lucas

Ona Daurada

2 comentarios en “Caminar con conciencia

  1. Es muy interesante lo que acabo de leer, es algo que verdaderamente jamas se me habria ocurrido, lo lei ahorita en mis horas de trabajo, y de igual manera, imagine que caminaba y me parece algo demasiado bueno, el poder caminar y disfrutar desde el primer paso y sentir cuanto puedan y tocando mis pasos, muchas felicidades por poder compartir, algo tan importante para la vida misma.

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