La nariz habla de la sensibilidad y del carácter

 

La nariz ocupa el centro del rostro humano, por eso es importante desde el punto de vista morfopsicológico. Empieza donde termina la frente y acaba en el lóbulo. Está situada en el espacio medio de la cara que corresponde a la zona emocional-sentimental de la persona.

A medida que el ser humano evoluciona y construye su carácter, su nariz (junto con las orejas) aumenta de tamaño y adquiere una forma más consistente. La oreja va ligada al alma y la nariz al ego.

La nariz es un resumen de lo que el ego “piensa” y cómo lo hace, “siente” y cómo lo hace, “hace” y cómo lo hace.

 

 

Partes de la nariz

Zona baja. Aletas, ventanas nasales y el lóbulo. Es el “hacer”, la sensualidad, el gozo, el placer. Si el lóbulo es redondeado indica que la persona disfruta de la vida, si esta parte es estrecha, como pinzada, es una persona reprimida, no respira la vida, todo le parece pecado.

Zona media o central. El puente o tabique y los flancos. Es el “sentir” sintiendo, la sensación sentida, la entrega, el corazón receptivo, el intercambio con la vida. Un puente de nariz ancho, corresponde a personas caracterológicamente resistentes, pacientes, con un sistema nervioso fuerte, en resumen, personas tratables. Por el contrario las personas que muestran un puente de nariz estrecho son personas inseguras, con un sistema nervioso débil, personas muy inestables.

El autocontrol emocional, la “voluntad emocional”, es decir, el saber colocarse emocionalmente en la vida, el saber discriminar lo que se elige para gozar, se refleja en el tabique o puente nasal.

Zona alta. Entrecejo y raíz. Es el “pensar”, la parte mental de la zona emocional y nos habla del grado de concentración emocional de la persona, es decir, la “intensidad emocional”.

Cuando la raíz nasal es estrecha indica dificultad de concentración emocional y gran capacidad cuando es ancha.

 

 

Perfil de la nariz

La parte superior nos muestra la “concentración mental”. El hueso de la nariz (no el tabique) habla de la “perseverancia”. Donde termina el hueso y la nariz se hunde indica la “suavidad de carácter”, si en lugar de hundirse sobresale, caso de nariz aguileña, el carácter de la persona es más duro, menos empático. Y el lóbulo nos muestra la condición más instintiva, la instintividad de la persona.

Si el tabique internasal cuelga es indicio de instintos sexuales muy básicos.

Una nariz bien formada debe tener el final del lóbulo paralelo al suelo.

 

 

Morfología de la nariz

Nariz respingona. La base de la nariz forma un ángulo superior a 90º. Son personas que evaden los problemas y los líos, hacen que no se enteran, son alegres pero no superficiales. Son inteligentes y no se involucran en situaciones complejas.

Nariz larga. El ángulo con el suelo es inferior a 90º. La nariz invade el territorio de los instintos. No les importa meterse en líos y saben salir bien parado de ellos. Entre el instinto y la emoción no hay una frontera clara. Si algo les apetece, lo consiguen. Son personas que saben ganar dinero y que dominan muy bien la materia, carecen de escrúpulos, no son personas limpias. Les atraen personas de nariz respingona y se llevan muy bien entre ellos.

Nariz enérgica. Hueso de la nariz fuerte, voluntad fuerte de autocontrol emocional.

Nariz chata. Son personas inmaduras, la nariz no es grande ni pequeña, no dice nada, no se opone a nada, carece de carácter.

Nariz infantil. Nariz de bebé en alguien que ya no lo es. Le falta el hueso, solo hay lóbulo. La persona no tiene identidad, le falta carácter, se adapta a todo y es encantadora, aunque ella no sabe quien es ni donde está.

Nariz griega. La línea de la frente y la de la nariz están en paralelo. Indica armonía entre la mente y la emoción. Son personas amantes de la perfección y la belleza. Característica del arte griego, donde hay un equilibrio entre la razón y la sensibilidad.

Nariz egipcia. La línea de la frente y de la nariz no está en paralelo. La mente y las emociones no interfieren. La cultura egipcia es más mental, más trascendental.

Nariz Europea. La germánica es la más armónica con un buen tabique que indica una gran voluntad. La inglesa es más parecida a la griega, es más suave. La romana o latina es más huesuda.

Nariz árabe. Es cerrada, es invasora del territorio de los instintos, conoce muy bien la materia, abusa con ella y de ella. Son narices invasoras pues invaden una zona que no es suya.

En relación con la cara la nariz puede ser:

Adelantada. Corresponde a la adolescencia, la cara está aplanada por los lados y sale la nariz. Son personas amantes de la vida que buscan la acción, la provocación, la diversión, los placeres y la aventura. Se adelantan a la vida.

Griega. Es más retenida. No busca la aventura. La persona está para hacer cosas bonitas.

Deprimida. La raíz de la nariz está hundida. Personas más nerviosas, con una sensibilidad emocional excesiva.

Recta y larga o no deprimida. Indica menos sensibilidad emocional.

 

 

El ego se expresa en la nariz

Cuando la persona no controla su vida, con drogas o alcohol, lo primero que se desforma es el lóbulo de la nariz, el poro de la piel se abre, la nariz se enrojece, se hincha y puede llegar a salir bulbos o pinchos.

La persona puede tener una frente bien formada, se ha desarrollado muy bien mentalmente tanto en lo concreto como en lo abstracto, pero si la nariz es pequeña nos indica que hay falta de carácter.

Cuando el perfil de una persona “gana” a la cara de frente, nos indica que el alma de la persona es superior a la herencia de su familia, que se refleja en el frente.

Esa persona nace  para dar un acelerón a esa familia y suele ser considerada la “oveja negra” pues es distinta y da lecciones al resto y eso molesta.

La nariz nos habla del carácter egoico, decimos: “Qué narices tiene esa persona”

Tener genio no es malo, lo malo es tener “mal genio”.

La identidad “real” de una persona es su perfil. La nariz es la identidad que el alma le pone al ego y el ego lo expresa en la nariz.

Fuente: Eva Monferrer

Imagen: Christian Schloe

Mamen Lucas

Ona Daurada

2 comentarios en “La nariz habla de la sensibilidad y del carácter

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