La búsqueda Espiritual, La búsqueda del Buey – Primera Parte

La búsqueda Espiritual, La búsqueda del Buey Primera Parte

 

La búsqueda espiritual, la búsqueda de la Iluminación, es un proceso inherente a la persona mediante la cual la conciencia poco a poco, se vuelve transparente para su naturaleza intrínseca.

En el siglo XII el maestro chino Kakuan Shien desarrolló los diez dibujos y poemas que forman el conjunto de “En Busca del Buey” o “La Doma del Buey”, obra que los maestros Zen siguen utilizando por su universalidad y atemporalidad.

“La búsqueda del Buey” es la alegoría más famosa del camino espiritual en la tradición del Chan, y describe la búsqueda espiritual comparándola a la búsqueda de un buey salvaje y esquivo que ronda en un bosque lluvioso.

Expresa el camino de la persona hasta su vaciamiento total y el encuentro de su propia naturaleza, de su ser original, que ha estado siempre allí. La búsqueda es en realidad un camino de desapego total hasta el encuentro interior.

Es una hermosa metáfora, de la que hemos elegido aquellos párrafos que nos parecen más interesantes.

 

La búsqueda Espiritual, La búsqueda del Buey Primera Parte

 

Ir en busca del buey.  (La búsqueda)

Nuestro desarrollo espiritual está enmascarado por la vida corriente, y es en esta primera fase aparece cuando intuimos que el misterio de nuestra Verdadera Naturaleza es el objetivo de nuestra búsqueda, entonces, nos convertimos en buscadores espirituales para enfocar nuestra energía consciente hacia la Verdadera Naturaleza.

La tradición Zen nos dice:

“El buey, en realidad, no se ha extraviado. Entonces ¿Por qué buscarlo?”

Al buscar nuestra Verdadera Naturaleza creamos una realidad ilusoria entre el que busca y el objeto buscado.

“Puesto que el hombre le da la espalda a la Verdadera Naturaleza, no puede verla.

A causa de sus profanaciones, ha perdido el Buey de vista.

Repentinamente se encuentra en un laberinto de enmarañados caminos.”

 

“Errando desolado en los bosques y temeroso de la jungla, busca a un Buey que no encuentra.

Anda por veredas, arriba y abajo, en la obscuridad de indescriptibles ríos caudalosos

y en profundos bosquecillos montañosos.”

En esta fase hay regocijo y aventura, aunque también desolación y desespero, el buscador a dejado atrás deseos comunes para perderse en la ambición transcendental.

 

La búsqueda Espiritual, La búsqueda del Buey Primera Parte

 

Hallazgo de Huellas.  (El presentimiento)

“Gracias a las enseñanzas el buscador vislumbra las huellas del buey…”

Las huellas del Buey no son otras que las del propio buscador a través de su propia conciencia.

“He visto innumerables huellas en el bosque y también a todo lo largo de la orilla del río.

¿Ve a lo lejos la hierba pisada?”

El bosque ya no tiene un aspecto desolador, nos obstante las huellas no conducen a ninguna parte.

“Incluso los desfiladeros más profundos y las montañas más altas

no son suficientes para ocultar la nariz del Buey que llega hasta el cielo.”

El Buey es el reino de la conciencia que los buscadores exploran, dejando por todas partes sus propias huellas.

 

La búsqueda Espiritual, La búsqueda del Buey Primera Parte

 

Vislumbrar al Buey por primera vez.  (El descubrimiento)

“Si escucha atentamente el canto cotidiano, llegará a darse cuenta y entonces será el autentico Origen.

Sus seis sentidos no son diferente de este autentico Origen”.

Este encuentro con el Buey se lleva a cabo mediante la experiencia directa, cualquiera de nuestros sentidos o pensamiento puede vislumbrar al Buey.

El aspirante es conscientemente iluminado ya que ha dejado de buscarlo o de ver sus huellas. Aunque esta toma de conciencia va y viene. Hay que continuar.

 

La búsqueda Espiritual, La búsqueda del Buey Primera Parte

 

Cazar al Buey. (La captura)

“Hoy he encontrado al Buey que desde hacia tiempo retozaba en los campos selváticos y lo he cazado…

Es preciso sostener la cuerda firmemente para que no huya,

ya que el Buey todavía tiene tendencias poco saludables.”

El carácter intransigente del Buey significa la fuerza salvaje. Esta es la energía pura de la Iluminación para la cual nada importa, es el abandono completo que percibe la creación y la destrucción como una misma cosa.

Ahora debemos agarrar y abrazar al Buey con la misericordia total, la serenidad perfecta y la firma lealtad.

El aspirante debe efectuar una readaptación de su escala de valores e incluso de su sistema mismo para que la energía de la Iluminación armonice con su ser.

 

La búsqueda Espiritual, La búsqueda del Buey Primera Parte

 

Doma del Buey. (La doma)

“Un pensamiento trae consigo otro y otro.

La Iluminación demuestra que tales pensamientos no son irreales,

ya que incluso surgen de nuestra Verdadera Naturaleza.

Se consideran irreales a causa de que el engaño todavía persiste.”

Ahora descubrimos que intrínsicamente todos los pensamientos son iguales puesto que cada uno de ellos surgen de la Mente Original. Se disipa la discrepancia entre la vida espiritual y la vida común.

“Con los cuidados apropiados, el Buey, se vuelve limpio y manso.

Suelto sigue voluntariamente a su maestro.”

Lo difícil es soltar al Buey, liberarse de la idea de considerarnos como un cuerpo y una mente especial.

 

Basado en el artículo “Las diez fase de la iluminación” de Lex Hixon

Imagen: Dewan Irawan

Mamen Lucas

Ona Daurada

 

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